Milano-Cortina 2026: la emoción argentina marcó el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno
Con el mítico estadio San Siro como escenario, se realizó la ceremonia de apertura de la XXV edición. Una delegación nacional de ocho atletas desfiló con la bandera celeste y blanca, iniciando una competencia que une el pulso urbano de Milán con la majestuosidad de los Alpes. Los detalles de una fiesta que apuesta por la sostenibilidad y el diseño italiano.
Milano-Cortina 2026: la emoción argentina marcó el inicio de los Juegos Olímpicos de Invierno
Este viernes 6 de febrero, el mundo puso sus ojos en el norte de Italia para dar inicio formal a los Juegos Olímpicos de Invierno Milano-Cortina 2026. En una ceremonia que rompió la tradición al mudarse a un recinto netamente futbolístico como el Giuseppe Meazza (San Siro), la delegación argentina dijo presente con un grupo de ocho deportistas que encarnan el sueño olímpico en las disciplinas más exigentes sobre nieve y hielo.
El abanderado argentino Franco Dal Farra con el contingente en el desfile de atletas durante la ceremonia inaugural. REUTERS/Kai Pfaffenbach
Bajo el concepto de "dualidad", el evento celebró el contraste entre la metrópoli milanesa y las cumbres de Cortina d’Ampezzo, marcando el regreso de la cita olímpica a tierras italianas tras veinte años.
La delegación nacional, encabezada por sus abanderados en un desfile cargado de mística, representa la resiliencia del deporte invernal argentino. A pesar de las distancias geográficas con los centros de alto rendimiento europeos, los ocho atletas clasificados —cuatro mujeres y cuatro hombres— lograron sus plazas tras un ciclo olímpico de gran regularidad en el circuito de la Copa del Mundo y torneos continentales, consolidando a la Argentina como el referente sudamericano en la materia.
Los ocho protagonistas de la ilusión celeste y blanca
Argentina llega a estos Juegos con una nómina equilibrada que combina experiencia y juventud. En el esquí alpino, las miradas están puestas en Francesca Baruzzi y Tomás Birkner de Miguel, quienes junto al ascendente Tiziano Gravier, buscarán mejorar las marcas históricas del país en las laderas técnicas de los Alpes.
Por su parte, el esquí de fondo (cross-country) cuenta con la solidez de Franco Dal Farra y Nahiara Díaz, atletas que han demostrado una evolución notable en las pruebas de resistencia y sprint.
Tres grupos de modelos caminan por la pasarela portando creaciones diseñadas por Giorgio Armani durante la ceremonia de inauguración. Xinhua/Li Ming
La delegación se completa con representantes en disciplinas de alta velocidad y precisión. Verónica Ravenna vuelve a la cita olímpica en luge, buscando capitalizar su experiencia previa para escalar posiciones en el ranking mundial. En tanto, el patinaje de velocidad cuenta con la presencia de Victoria Rodríguez López, quien hace historia al representar al país en una superficie que exige una técnica milimétrica.
Finalmente, el equipo nacional cierra su lista con la participación en snowboard, reafirmando la diversidad de especialidades en las que Argentina ha logrado certificar su nivel internacional.
Los anillos olímpicos durante la ceremonia de inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno Milán. (Xinhua/Cheng Min)
Una ceremonia con impronta de futuro y sostenibilidad
La apertura en San Siro no fue solo un despliegue de luces y coreografías; fue un manifiesto político y ambiental. Los organizadores de Milano-Cortina 2026 han hecho hincapié en el uso de infraestructuras existentes, evitando los "elefantes blancos" de ediciones pasadas.
La ceremonia reflejó este espíritu, integrando tecnología de bajo impacto energético y vestuarios confeccionados con materiales reciclados, en sintonía con la Agenda 2020+5 del Comité Olímpico Internacional (COI).
El desfile de las naciones, siempre el momento más emotivo para los atletas, mostró a una Argentina unida y enfocada. Tras los meses de preparación en el hemisferio norte para paliar la falta de nieve en el sur durante el verano, los ocho representantes inician desde mañana sus respectivas competencias.
El desafío no es menor: medirse ante las potencias escandinavas y norteamericanas en un terreno que, aunque ajeno por geografía, les resulta familiar por el esfuerzo y la dedicación que los trajo hasta aquí.
Vista general de una actuación que celebra los 100 años de los Juegos Olímpicos de Invierno. REUTERS/Claudia Greco
El inicio de un desafío de 16 días
Con la llama olímpica ya encendida, los Juegos de Invierno 2026 se perfilan como una oportunidad de visibilización para los deportes de montaña argentinos. Más allá de los resultados en el cronómetro, la presencia de ocho atletas en el máximo nivel mundial es un triunfo para la gestión deportiva nacional y una invitación para que las nuevas generaciones miren hacia las cumbres.
La acción comienza mañana mismo, y Santa Fe, a través de El Litoral, seguirá de cerca cada bajada y cada centésima de nuestros representantes.