La situación, lejos de apaciguarse, fue en aumento jornada tras jornada: la última semana, antes de enfrentar a Boca, Heinze había tenido un nuevo round en su pelea con el arbitraje. "Hay que luchar contra el poder, me gustan esas cosas. Posiblemente el que le esté haciendo daño al club sea yo. Si tengo que dar un paso al costado, lo haría", dijo después de igualar con Atlético Tucumán. Y añadió: "Si esto vuelve a pasar, seguiremos de la misma manera, luchando contra las injusticias, que es hermoso, y contra gente que se llama o se dice que tiene poder. A mí me encanta. Me gusta la batalla".