En los pies del 10 "Tricolor" llegó el aviso y posteriormente el golpe definitivo. Bustamante desequilibró, metió el centro que terminó en el golpazo. La empujó Orlando y terminó la historia. A Patrón le costó todo, tenerla, generar, desequilibrar y hacerse cargo. A Benjamin Bravo le pesó el momento, como a los que ingresaron desde el banco que, salvo Reynaga, no hubo peligro. Reynaga estalló un remate en el pecho de Gonzalez, Cortés le erró al arco y todos los centros terminaron en las manos del "1" y cuando no fue así, la bocha fue afuera.