Su historia futbolera tiene más de Europa que de Argentina o de Santa Fe. A los 14 años, Nicolás Frutos y Diego Mosset lo trajeron a Unión desde Colón de San Justo. Fue Nicolás Frutos el que lo promovió a reserva, donde tuvo a Eduardo Magnín y también a Juan Pablo Pumpido de entrenadores. Antes, salió campeón de la Liga con el Pelado Centurión. De todos guarda un lindo recuerdo, hasta que en un partido de reserva contra Huracán, Nicolás Romero se rompió los ligamentos cruzados y allí pareció que se le venía el mundo encima.

































