“Regatas es historia viva": la selección juvenil argentina de waterpolo concentra en el Verde y Oro
El equipo dirigido por el legendario Rogelio Borzone entrena desde este viernes en Santa Fe, donde se prepara para la cita internacional que se celebrará a mitad de año.
“Regatas es historia viva": la selección juvenil argentina de waterpolo concentra en el Verde y Oro
Las aguas volvieron a sentirse en Regatas, donde el Pre-Seleccionado juvenil nacional de waterpolo, dirigido por una leyenda de la casa y el país, Rogelio Borzone, concentra en la pileta del club. Como si eso fuera poco, son cinco los Verde y Oro convocados para formar parte del grupo que competirá este año.
La escena tiene algo de ritual: bolsos, gorros, pelotas y un natatorio con mucha historia. Para el club lagunero, no es un “evento”: es una costumbre. Y para el seleccionado, el primer paso del calendario fuerte, con el foco puesto en el Mundial U18 que se disputará del 27 de junio al 4 de julio en Rio Maior, Portugal.
“Con este grupo venimos trabajando hace dos años”, resumió Borzone en el arranque del fin de semana. El entrenador repasó el camino: Sudamericano en Brasil, Panamericanos en Colombia y la clasificación que abrió la puerta al Mundial. La idea, dijo, es “la mejor preparación” para una competencia que describe como “tremendamente dura”.
Entrenamientos intensivos en la pileta del Verde y Oro. Crédito: Manuel Fabatía.
En esa línea, el DT evitó vender humo y puso el listón donde duele: Argentina suele moverse entre los puestos 11 y 20 en este tipo de torneos. “Si conseguimos el 11, hacemos otra nota”, bromeó, sin soltar el diagnóstico: crecer, ordenar y empezar a encontrar “un lugar” que se busca desde hace tiempo.
La concentración también funciona como termómetro de plantel. Hoy trabajan con una base que oscila entre 20 y 25 jugadores, con la mira puesta en recortar a 15 para el Mundial. En paralelo, ya miran a la camada 2009, la siguiente ola que pide pista en una categoría donde el salto de un año a otro puede cambiarlo todo.
Regatas, la casa que cobija
En Santa Fe, Borzone no necesitó exagerar para explicar el porqué del escenario. “Regatas es historia viva del waterpolo nacional”, afirmó. Y en el fondo habló de algo más simple que la infraestructura: el clima. “Acá tiene un plus”, sostuvo, por esa dinámica de convivencia que todavía conserva el deporte cuando es comunidad.
En Regatas, explicó, los chicos duermen, comen y entrenan cerca, en un esquema que favorece lo colectivo. “El waterpolo pasa mucho por la familia”, dijo, al comparar con concentraciones más dispersas en Buenos Aires o Rosario, donde la logística suele diluir parte de esa vida en grupo.
Regatas vuelve a ser sede de una concentración de la selección argentina. Crédito: Manuel Fabatía.
La frase tiene una traducción inmediata: el seleccionado necesita horas juntos, adentro y afuera del agua. Porque en un deporte de contacto, velocidad y lectura constante, el entendimiento no llega solo con pizarra: se fabrica con repetición y roce, con viajes, mates y silencios compartidos.
Cinco del Verde y Oro, un orgullo que empuja
Para los jugadores del club anfitrión, el fin de semana también se vive como una foto pesada. Facundo Ramb lo sintetizó sin vueltas: “Es un orgullo poder ser cinco”. No es común que un mismo club meta tantos nombres en una preselección juvenil, y eso en Regatas se siente como premio y responsabilidad.
Ramb también marcó el subtexto deportivo: varios ya conocen lo que es competir en niveles altos, pero el proceso actual tiene otro condimento. El equipo está en “pleno crecimiento”, y esa etapa, aunque incómoda, suele ser la que define trayectorias.
Octavio Molinas fue por el lado emocional: ir a un Mundial es “un orgullo enorme” y, sobre todo, un resultado de esfuerzo acumulado. En su mirada, representar al club y a la selección no son caminos paralelos: son la misma línea, la misma historia que se escribe a brazadas.
La preselección juvenil argentina de waterpolo entrena en Regatas. Crédito: Manuel Fabatía.
Mientras tanto, Borzone dejó un mensaje con nombre y apellido: los santafesinos están “bastante afianzados”. No hay promesas de camiseta, pero sí una idea clara: si hacen bien las cosas, tienen chances reales de sostenerse en la lista final.
Entrenamientos abiertos: horarios y partidos
El fin de semana en Regatas también tendrá tribuna. Las prácticas y los partidos son abiertos al público, un dato que no es menor para un deporte que suele crecer cuando se lo ve de cerca, cuando se entiende su ritmo y su lógica.
El primer turno fue este viernes 23 de enero, de 20.30 a 22.30, con entrenamiento y el partido ante el equipo de primera de Regatas. El sábado 24 habrá sesión de 9 a 11 y, desde las 21, nueva práctica con partido frente a la primera. El domingo 25, el cierre será de 8.30 a 11.
La postal es concreta: selección nacional en Santa Fe, agua caliente en pleno enero y un club que vuelve a ponerse, una vez más, en el centro del mapa. No por casualidad, sino por historia. Y porque para llegar lejos, primero hay que aprender a entrenar como si ya se estuviera allá.