Leonel Marmiroli, director del Ente Regulador de los Servicios Sanitarios, dijo que "se han duplicado" respecto del año pasado, los reclamos de los usuarios de Aguas Santafesinas SA que acuden al Enress.
El director del Ente Regulador de los Servicios Sanitarios, Leonel Marmiroli dijo que los pedidos de los clientes de Aguas Santafesinas crecieron 100% respecto de 2001. Como el directorio del Enress no tiene quórum un acuerdo tácito con la prestadora estatal hace viables las compensaciones tarifarias por deficiencias en los servicios.

Leonel Marmiroli, director del Ente Regulador de los Servicios Sanitarios, dijo que "se han duplicado" respecto del año pasado, los reclamos de los usuarios de Aguas Santafesinas SA que acuden al Enress.
"Está bien que el año pasado hemos sufrido la pandemia y por esa razón fue especial, pero vemos un aumento significativo de los reclamos" de los usuarios de la empresa estatal en toda el área de su concesión, en especial en Santa Fe y Rosario. "De junio a octubre, en cada mes respecto del mismo período del año anterior, se duplicaron los pedidos de los usuarios".
En cuanto al contenido de las quejas, comentó que hay muchos problemas "con los desbordes cloacales, con las obstrucciones, más que con los llamados por falta de agua potable, que es más típico del verano".
"También estamos notando un mayor tiempo de respuesta en resolver este tipo de reclamos. Nuestro sistema permite registrar el reclamo e identificar al usuario, comunicarlo de inmediato a Assa pero además saber cuándo hubo una respuesta del prestador, qué pasó con ese usuario y su pedido", expresó el ingeniero industrial que hoy es el único director del Enress.
El mismo sistema de gestión de los reclamos persigue el objetivo de que cada pedido de los usuarios tenga una conclusión cuando la respuesta de la prestadora es adecuada y oportuna. O que de lugar al inicio formal de un proceso sancionatorio si la solución no llegó o lo hizo demasiado tiempo después.
Marmiroli habló con El Litoral en el marco de una entrevista en la que sobre todo se repasaron las "complejidades" en que deriva la falta de quórum en el Directorio del ente regulador en el que la ley fija los actos administrativos. Como sólo hay uno de sus cinco integrantes (y se necesitan al menos tres directores) ese cuerpo de conducción no puede sesionar, ni resolver.
Así, las multas que podrían aplicarse a la empresa o a cualquier prestador (como cooperativas, municipalidades o comunas) siguen todos los pasos necesarios hasta el momento de llegar al despacho del Directorio, que desde mayo no puede funcionar.
De todos modos, hay una saludable excepción que por una suerte de acuerdo tácito con Aguas, se cumple. Se cumplen las disposiciones que firman las gerencias técnicas del Enress, cuando se trata de multas en las que la sanción al prestador del servicio consiste en una compensación en la tarifa que beneficia al usuario. No se trata de imposiciones que deba pagar Assa sino de recursos que deja de percibir por las boletas a los usuarios.
El funcionario explicó que aún sin poder de multar a la empresa, el Enress prepara una presentación con sus áreas técnicas para dejar constancia del aumento de los reclamos y de las demoras en la respuesta.
Con la mira puesta en diciembre
Periodista:- ¿Está en riesgo la autarquía del Ente?
Leonel Marmiroli:- No porque por ley el Ente Regulador de los Servicios Sanitarios es autárquico.
-Pero si el Enerss no tiene cómo ejercer sus funciones plenamente, ¿no se afecta indirectamente su autarquía?
- No. Quitarle la autarquía la Ente Regulador significaría dictar una ley, una muy mala ley por cierto. Lo que nos puede suceder es que si se mantiene el Directorio sin quórum demasiado tiempo, el Ente vaya declinando en sus funciones o que no pueda realizarlas correctamente.
- Sin poder poner multas…
- Hoy la realidad es que el poder de policía no lo tenemos, no solo no podemos sancionar, tampoco dictar nuevas regulaciones. Lo podríamos hacer por ejemplo para tener más exigencias respecto de los agroquímicos que se vuelcan a las fuentes de captación o para los vertidos cloacales. Son temas sensibles, de la salud de la población.
- Además de los insumos para los laboratorios y de la necesidad de tener cómo comprarlos en diciembre, ¿qué más lo preocupa de esta situación?
- Aguas Santafesinas tiene más recursos y posee mecanismos fuertes de autocontrol, pero en los servicios del interior falta de todo. Y ahí está el Enress para colaborar y asesorar, los pequeños prestadores son el sector más débil. Hay comunas y cooperativas que no tienen capacidad económica para contratar sanitaristas, para presentar un pedido de revisión de tarifas, y en eso colabora el Ente. Y muchos de esos prestadores no han tenido aumentos en sus tarifas que, en el mejor de los casos están atrasadas con respecto a la inflación en un 40 o un 50%, con insumos dolarizados para la potabilización del agua. Nos preocupa que esta situación se prolongue. Por ahora hemos podido salir adelante, pero vemos que en diciembre la situación puede ser compleja.
Cloacas desbordadas encabezan las quejas
Un detalle de los reclamos de los usuarios de Aguas Santafefesinas SA que llegaron al Ente Regulador de los Servicios Sanitarios muestra que los problemas con la cañería colectora de líquidos cloacales encabezan sus quejas.
El registro sólo corresponde al Enress (Aguas tiene el suyo) y aunque muestra una tendencia preocupante porque lo proyectado para 2022 duplica la cifrar de 2021, debe decirse que hubo años peores.
En números finales, hubo el año pasado -siempre en toda el área de concesión- 2.362. En 2022 ya van 3.224 y salvo que haya un incremento en su atención por parte del prestador se supone que al cabo de noviembre y diciembre rondará los 4.100 pedidos de atención. La proyección se apoya en la evolución de las cifras mes a mes y su tendencia. Se cree que serán más con el inicio del calor intenso, que afortunadamente se ha demorado.
Lo dicho: la cifra es alta respecto de 2021 (cuando todavía se sentían los efectos de la pandemia) pero no tanto como las que se observaron en 2014 con 5.503 reclamos y 2016 con 5.017.
En cuanto a la composición de los reclamos, los problemas cloacales representan el 37% del total, los que se vinculan con la falta de agua o sus características el 30% y otro 16% corresponde a la falta de presión en esas cañerías de distribución. Hay un 10% de los usuarios que no están conformes con Aguas porque no están de acuerdo con lo que se les ha facturado.
Por otra parte, aunque con una participación porcentual menor es evidente que hay más quejas por problemas de orden vial (los famosos corralitos) en 2022 que durante el año pasado, pero también debe recordarse que la circulación fue menor.




