La primera voz extraña al elenco de funcionarios gubernamentales que explicaron y justificaron la reducción de los subsidios estatales a los hogares, que se apoyará en “presunciones” para estimar ingresos en los hogares, fue de una usuaria de Hernández, Entre Ríos. Comparó las facturas de esa provincia con las de porteños y bonaerenses y advirtió que los efectos del ajuste serán más duros en el interior. En el Amba, aún con muy altos consumos, en hogares sin subsidios, se pagaron en enero $ 16 por kW/h, pero los entrerrianos de la misma categoría que cuidaron mucho el recurso, $ 63 por kw/h.





































