El Litoral tomó contacto con algunos representantes de empresas dedicadas a la construcción ya que existe un “cambio de humor” respecto de la puesta en marcha del sector debido a la instrumentación de los “protocolos de higiene y seguridad para empleadores y trabajadores” que rige desde ayer. Según expresaron, hace que una obra en construcción se convierta “en un quirófano, que además tengamos que oficiar de médicos, de enfermeros y -después- de policías para que todo se cumpla”, en relación a los controles sobre la salud de los operarios.


































