Tras el mal augurio de un 7,7% en marzo, y con un 21,7% de inflación acumulada en el primer trimestre, la pesadilla para el conjunto de las actividades comerciales, productivas y de servicios, se agravó con la corrida cambiaria de la semana pasada. Con la disparada del dólar blue, que llegó a rozar los 500 pesos y luego se reacomodó en torno a los 470 pesos, las consecuencias empiezan a sentirse en todos los sectores de la sociedad. En el comercio, por ejemplo, el fenómeno se tradujo de inmediato en una baja significativa de las ventas y el aumento de precios en productos e insumos.


































