El precio del pan no es cualquier precio. Es el alimento por antonomasia. Su valor en el mercado minorista es un elemento importante y un parámetro en el consumo de los santafesinos y de los argentinos en general. Es un elemento macroeconómico paradigmático. Con una inflación en crecimiento en Argentina por factores internos y externos, el Estado nacional intentó frenar el incremento del precio del pan. El modo, subsidiando a la harina mediante un fideicomiso que compensa en el mercado interno las ventas de harina 000 y de fideos secos. Una tarea infructuosa. Ahora la estrategia es distinta. Se apunta a subsidiar directamente a los últimos de la cadena vendedora que son los panaderos.



































