- (Ana Laura Catelén) En algunos casos, como el de la soja, lo que se prevé en el acuerdo es una reducción gradual de los derechos de exportación. Y en otros son cuotas libres de arancel o con un arancel menor. En general, son compromisos que se asumen para un plazo de cinco años desde la entrada en vigor, escalonadamente. Pero la novedad que tiene el acuerdo es que, por primera vez, negociamos como bloque. Y eso implica que hay dos instancias. La primera es el Mercosur con la UE y la segunda es intra-Mercosur, que es el reparto de las cuotas. En lo que venimos insistiendo nosotros es que Argentina tiene que desarrollar conocimientos y capacidades para sentarse en esa mesa negociadora y ver cómo se distribuyen esas cuotas, lo cual implica tener conocimiento de qué se está haciendo, qué no, qué se exporta, en qué hay capacidad productiva, qué puede servir para crecer y qué no porque nos permitiría, por ejemplo, ceder una cuota para obtener otra.