Concebido para “redistribuir el excedente producido por nuestra sociedad” o “reparar desigualdades injustifica generadas en las redistribuciones salariales asignadas por el mercado laboral” (las citas son textuales), tres diputados kirchneristas presentaron un proyecto de ley de salario básico universal. Como fuente de financiamiento, el texto autoriza al jefe de Gabinete a “reasignar partidas presupuestarias”.


































