-Es histórico. Argentina es un país de 44 millones de habitantes que no va a poder sostenerse con un modelo para 20 millones como es que quieren aplicar; puede andar en otros países pero aquí no porque el 80% está en manos de las pymes, que son las que contienen y dan trabajo en el interior del interior, no en las grandes urbes, y viven del consumo interno. Nosotros no somos formadores de precios. El gobierno sabe muy bien dónde tendría que apretar para que los precios bajen. Tratar de prebendario a un empresario pyme que se levanta a la misma hora que los empleados, abre la puerta a las 6 de la mañana y es el último que se va y acompaña a su gente. Hay hijos de mis empleados que se cruzan en el club con mis hijos o en la escuela, es muy difícil para nosotros despedir a un empleado, lo sostenemos, lo formamos y lo capacitamos porque sabemos que va al supermercado, paga a los chicos, los zapatos, las zapatillas, el club, el cine. Esto significa mercado interno y lo tenemos que sostener. Yo no digo que no exportemos, al contrario, porque es lo que necesitamos para tener equilibrada la balanza. Pero pensemos, ¿por qué el 20% de todo lo que se va en poroto de soja o en maíz no se transforma en biodiesel o en aceite de soja o en aceite de maíz? Ahora se permite la exportación del cuero libre, no sé por qué. Nosotros venimos de años de acomodar a nuestras industrias para poder sobrevivir, pero estas políticas que se están implementando, lamentablemente, nos van a llevar a tener que tomar otras decisiones. Lo último que vamos a hacer es despedir personal, pero ya tenemos un 2% de baja en el empleo industrial en 2024 en la provincia, que son entre 10 y 11.000 puestos de trabajo menos.