Nobles objetivos ha asumido un proyecto escolar denominado “La cultura en el aula”, desarrollado por la Escuela Media Nº 510, en Aristóbulo del Valle al 8500. Difundir la cultura local y la práctica lectora para la generación de pensamiento crítico en contextos de exclusión social; integrar el aula con el barrio y viceversa, trabajando desde la escuela con las entidades comunitarias sobre objetivos y metas comunes; lograr que los alumnos -la mayoría, adolescentes de condición humilde- construyan una identidad con el lugar de pertenencia, para que se sientan integrados y se alejen de la violencia, son algunas de las metas trazadas para una iniciativa conjunta que involucra a docentes, alumnos y actores barriales.
Puesta en contexto, la escuela es un punto de desembocadura de problemáticas sociales complejas como la violencia, el desamparo o la exclusión. Frente a esta realidad, desde la materia Cultura y estética contemporánea, del 4º año, se impulsó este proyecto escolar que es coordinado por el prof. Celso Nunez, y la directora de la institución, prof. Mirian Vernetti.
Del aula al barrio
“Pensábamos en un proyecto que saliera del aula y abarcara a toda la entidad barrial, con una convocatoria a docentes y a representantes de vecinales, Cáritas, dispensarios, Granja La Esmeralda, los Sin Techo. La idea de base fue integrar la escuela al barrio y viceversa, formar una red social que trascendiera lo escolar para alcanzar el ámbito barrial”, explicó Vernetti a El Litoral.
El tema central era ver cómo acercar a los chicos a la realidad barrial. “Pensamos en que era necesario que ellos asumieran roles, una actitud protagonista a partir de las actividades del proyecto. Todo para que se vayan identificando con el barrio, y para que los alumnos comiencen a participar en las distintas actividades comunitarias”, precisó el prof. Nunez.
El acercamiento a la vivencia cotidiana de esa realidad comunitaria fue una fuente de motivación: los alumnos comenzaron a participar, reflexionar, hasta criticar. “De esta manera, poco a poco, comenzaremos a generar esa transformación social y cultural que buscamos desde la cátedra”, enfatizó el profesor. “Creemos que tanto la participación comunitaria, la integración y el refuerzo de los sentidos de pertenencia ayudan a bajar los niveles de conflictividad y violencia en los chicos”, completó la directora.
Asumir roles
El otro día visitó a los alumnos un profesor de Música, quien dictó una charla sobre la música folclórica santafesina. “Esta actividad ayudó a los chicos a ver cómo la cultura popular nos interpela”, refirió Nunez. Y, basándose en este encuentro y en el tema expuesto, los alumnos fueron asumiendo un rol asignado: se convirtieron en archivistas, periodistas, investigadores, sociólogos, etcétera, a los fines de las actividades que se desarrollan en el marco del proyecto. Y nosotros aconsejamos. Y se crean espacios de discusión y consenso.
“Estamos “pegados’ a la primaria, y ni siquiera tenemos nombre porque aún está en proceso. Estamos buscando la identidad de la escuela”, expresó la directora de la escuela. “Lograr esa marca identitaria sería muy bueno para nuestros alumnos, porque ellos tendrían un sentido de pertenencia. Y sentir que se pertenece a un lugar es impagable”.
Declarado de interés
El 11 de mayo pasado, el cuerpo legislativo de nuestra ciudad declaró de interés municipal el proyecto de la Escuela Media Nº 510 “La cultura en el aula”, en el marco de la cátedra “Cultura y Estética Contemporánea”, a cargo del prof. Celso Núnez y la directora, prof. Mirian Vernetti, y junto a ellos, el acompañamiento de alumnos, padres e instituciones del barrio y la ciudad. La declaración de interés fue algo muy positivo, un gran estímulo que nos servirá para seguir trabajando”, subrayaron Nunez y Vernetti.
Todos los barrios, el barrio
La Escuela Media Nº 510 fue creada en marzo del año pasado con los ex 8º y 9º años del tercer ciclo EGB. Allí funciona hasta el cuarto año, y en 2010 se incorporará finalmente el quinto. No cuenta con lugar físico propio -comparte edificio con la Escuela Primaria Nº 42- y aún espera que se realicen las ampliaciones -aulas y pabellones sanitarios- necesarias para recibir a una matrícula cada vez más numerosa: concurren chicos de un conglomerado de barrios (La Esmeralda, Las Delicias, Yapeyú, Pompeya y un complejo habitacional nuevo de más de 300 viviendas), de clase media y media baja.
































