El gobernador de Santa Fe, Jorge Obeid, recibió este lunes por la tarde en la sede de la Gobernación en Rosario a los refugiados africanos que fueron desalojados por la fuerza de la vía pública por personal de la Guardia Urbana Municipal de Rosario (GUM), y ordenó investigar a fondo el episodio que los tuvo por víctimas. El encuentro fue logrado luego de una reunión del Ministro de Gobierno, Roberto Rosúa, con los representantes de la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia, Alfredo Vivono y Fernanda Llobet, y los inmigrantes refugiados Isaac Cuesi y Stephen Amoakohere, a fin de analizar la situación. El ministro Rosúa y el subsecretario Vivono transmitieron a los africanos las seguridades del gobierno provincial del respeto a los Derechos Humanos fundamentales y se comprometieron a apoyar a las autoridades municipales para la regularización de sus permisos. Vendedores ambulantes También gestionará ante la Dirección Nacional del Ministerio del Interior, para conseguir la normalización de la residencia de estos refugiados. El viernes pasado, un vendedor ambulante de anillos, pulseras y collares de fantasía, de raza negra, fue desalojado por la fuerza por miembros de la GUM, en el centro de la ciudad, y luego, con la colaboración de agentes de la policía provincial, fue trasladado en calidad de detenido a una comisaría de la ciudad. El hecho ocurrió cerca del mediodía en la esquina de San Martín y Rioja y generó disturbios con otros vendedores ambulantes que se solidarizaron con el primero, identificado como Steve, de 17 años y nacido en Ghana. 'Negro de mierda' Según un testigo, los miembros de la GUM "pretendieron llevarle el paraguas donde tiene colgadas las cosas que vende. El sacó de su bolso una olla y una cuchara de madera y empezó a golpear y a pedir por favor que lo legalicen, que le hagan los documentos y que le den un permiso municipal para poder trabajar." El mismo testigo relató a los medios radiales y televisivos que "el vendedor no pegó, no se resistió, pero más de diez policías lo esposaron, le pegaron patadas en el suelo, tratándolo de negro de mierda." Entrevistado por los medios, Steve, que balbucea un precario castellano, denunció que la sociedad argentina "es muy racista. Nadie le da trabajo a un negro." Tras el suceso, un grupo de integrantes del Sindicato de Vendedores Ambulantes cortaron el tránsito y realizaron un piquete en la céntrica esquina, al tiempo que reclamaron la intervención de las autoridades provinciales y municipales, y el hecho derivó en la reunión de este lunes. Fuente: Télam.


































