Las dos agrupaciones de Madres de Plaza de Mayo conmemorarán mañana un nuevo aniversario del día en que iniciaron su larga lucha frente a la Casa de Gobierno en reclamo por la aparición de sus hijos, secuestrados por la última dictadura militar.
La Asociación Madres de Plaza de Mayo organiza una jornada con alumnos de escuelas porteñas que desde las 15 y hasta las 18 dibujarán y pintarán bajo la consigna "Los niños pintan la historia".
Luego las Madres se trasladarán al predio de la ex ESMA, donde funciona el Espacio Cultural Nuestros Hijos (ECUNHI) donde a las 19 quedará inaugurada la Galería de los Rostros de los Revolucionarios, una muestra de fotografías en movimiento de los hijos de desaparecidos.
Cerrará la conmemoración, un recital gratuito de la cantante Liliana Herrero.
La línea fundadora de Madres de Plaza de Mayo realizará su tradicional ronda alrededor de la Pirámide desde las 17 y hasta las 17.30 recordando los 32 años de su presencia histórica en la plaza.
"Ingenuamente creíamos que ese grupo de mujeres dolientes, angustiadas, desesperadas, seguramente iban a ser oídas; hoy seguimos en nuestras rondas sin saber aun que pasó con todos y cada uno de nuestros seres queridos", señala un comunicado de la entidad.
Luego, a las 18.30, las Madres invitan a ser acompañadas al cine Gaumont, en avenida Rivadavia 1635, donde se exhibirá el film Madres, con guión y dirección de Eduardo Félix Walger, con entrada gratuita.
La historia de las Madres de Plaza de Mayo se remonta a un 30 de abril de 1977, cuando un puñado de madres de desaparecidos encabezadas por Azucena Villaflor irrumpió por primera vez en Plaza de Mayo para exigir información sobre sus hijos secuestrados por la dictadura.
"Individualmente no vamos a conseguir nada, ¿por qué no vamos todas a la Plaza de Mayo? Cuando seamos muchas, Videla tendrá que recibirnos", propuso Azucena sin saber que a partir de esa frase quedaba sellada el acta de nacimiento de la agrupación.
Villaflor fue secuestrada igual que otras madres y las religiosas francesas Léonie Duquet y Alice Domon por una patota de la ESMA que infiltró en el grupo al represor Alfredo Astiz, haciéndolo pasar por hermano de un desaparecido.
En diciembre de 1977 estuvieron en cautiverio en la ESMA y días después las arrojaron vivas al mar durante un vuelo de la muerte.
Sus cuerpos aparecieron en playas de Santa Teresita y San Bernardo y los enterraron como "NN-masculino" en el cementerio de General Lavalle, hasta que fueron hallados y el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) los identificó en agosto de 2005.
Télam



































