Este es uno de esos casos en los que el asesino no deja pistas. No hay testigos, ni huellas, ni datos que pudieran vincular a una persona concreta con el homicidio de María Inés Prieto, la vecina de Pedro Centeno al 3000 que murió degollada el 22 de setiembre último Esta mujer del barrio Fomento 9 de Julio fue hallada, sin vida, por una vecina. Eso es todo. No hay cerraduras forzadas, ni faltaron elementos en la vivienda. En las últimas horas, Martín Almozny, el hijo de la víctima, reclamó a la Policía, a la Justicia y a todos los que pudieran brindar alguna información que ayuden a esclarecer el homicidio de su madre. Almozny es el único hijo y vive en Buenos Aires. No cree en la versión de la policía cuando dice que la mujer le abrió la puerta al asesino ``Decidí romper el silencio y utilizar todos los medios posibles para que este crimen no quede impune y evitar que los asesinos sigan caminando a nuestro lado por la calle'', dijo Martín en una carta dirigida a periodistas y medios de comunicación. Cuando el cuerpo de María Inés fue encontrado, presentaba una profunda herida cortante a la altura del cuello. La escena se completaba con el desorden reinante en ésa y otras dependencias del inmueble. Este panorama permitió conjeturar dos hipótesis: que el matador buscó dinero y valores para llevarse o que ``plantó'' tal situación para simular un robo.


































