El equipo de Serbia y Montenegro es presa de la duda tras su derrota contra Holanda por 1-0 el domingo, en su primer encuentro del Mundial-2006 de fútbol, y muchos de los jugadores cuestionan las decisiones del seleccionador Ilija Petkovic. Entre preguntas y críticas de los periodistas, Petkovic abrevió el lunes su conferencia de prensa en el cuartel general del equipo en Billerbeck: apenas señaló que 'para el partido contra Argentina (el 16 de junio en Gelsenkirchen) la composición del ataque será diferente'. Petkovic es muy cuestionado desde que llamó a su hijo Dusan para sustituir a Mirko Vucinic, lesionado justo antes de salir hacia Alemania. Ante la polémica que suscitó esa convocatoria, Petkovic hijo renunció a jugar el Mundial y el equipo, que sólo cuenta 22 jugadores, parece al borde del amotinamiento. Los jugadores no ocultan su descontento y el martes se prodigaban en la prensa alemana. 'Si empezamos con el mismo equipo que el del domingo, no tenemos ninguna posibilidad contra Argentina', declaró el mediocampista Ognjen Koroman, que entró a los 43 minutos de juego contra Holanda. El capitán y goleador Savo Milosevic, sustituido a los 46, no comprendió que Nikola Zigis estuviera calentando desde el primer tiempo. 'No tengo nada que comentar, pregunten a Petkovic', dijo, aún irritado más de 24 horas después del partido. Por su parte, Mateja Kezman, que cedió su lugar a Danijel Ljuboja en el 67, manifestó su desacuerdo con el seleccionador haciendo un gesto con la mano cuando se dirigía hacia el banquillo. 'Estamos muy decepcionados', admitió Malden Krstajic, pero 'aún no estamos muertos, todavía es posible la clasificación'. El defensa del Schalke 04 aprovechó para desmentir los rumores de una supuesta pelea con el organizador del juego Dejan Stojkovic. AFP


































