La sucesora de Néstor Kirchner asoció el problema de la inseguridad a la situación económica y al desempleo en particular. En ese sentido, ejemplificó: "Un plan de seguridad con un modelo económico que tenga una tasa de desocupación de dos dígitos resulta bastante imposible.
"Evidentemente que va a haber una natural inclinación de aquel que no tiene trabajo a caer en algún delito, con lo cual el plan es sostener un modelo económico de desarrollo social que permita que la mayoría de la gente tenga trabajo mejor remunerado y no informal'', afirmó.
A su vez, la presidenta consideró que "la droga'' y "el paco'' en particular también son "una cuestión vinculada al tema de la seguridad''.
En ese sentido, Cristina Fernández se mostró a favor de "combatirlo no solamente desde el aspecto institucional, sino también (desde el plano) organizativo social''.
La senadora subrayó que el paco afecta a "las clases con menor poder adquisitivo. No estamos ante una droga de adicción; alguien adicto al paco muere al año, es una droga de exterminio'', enfatizó, y mencionó entre el esquema de solución una combinación de "contención laboral, familiar e institucional. Es un tema que me interesa mucho trabajarlo socialmente'', agregó.



































