El barrio Guadalupe no es el mismo que hace un tiempo. Desde fines del 1800, su apariencia fue cambiando: el territorio de quintas y campos se convirtió en una zona floreciente y residencial, y los protagonistas de aquellos años hoy son próceres que denominan sus calles -como el general Paz- e instituciones -como el caudillo Estanislao López. Pero hay algo que todavía persiste, la escuela n°38 -que lleva por nombre el del Brigadier y está situada sobre dicha avenida- aún conserva su primera aula. “El ranchito”, como lo llaman cariñosamente los vecinos, cumplió 140 años desde su nacimiento. Y durante la mañana del pasado 8 de noviembre, la comunidad celebró el aniversario de uno de los espacios educativos más antiguos de la ciudad.



































