- Justamente, qué arco intergeneracional se produjo de algo que estaba en las memorias individuales pero no estaba expresado colectivamente. Pongo esto como un ejemplo: ahora, el silenciamiento que se se está produciendo en este momento no es el de una disputa política, partidaria o de apropiación de la memoria. Lo que se está haciendo ahora es borrar la identidad, borrar aquello que nos hace ser las personas que somos. La memoria es lo que nos hace singulares y nos hace participar de un colectivo identitario, histórico, social con una cultura compartida, y con logros que no van a ser puestos en duda. Sin esa memoria colectiva, lo que queda es un conjunto de personas que son productoras y consumidoras de mercancías y que son, muchas veces, ellas mismas mercancías. Para una concepción economicista donde no hay Estado que iguale, sino personas libradas a su suerte, y el destino de esas personas es producir dinero o consumir bienes, hay sujetos que sobran (las personas ancianas, las desocupadas, migrantes, con discapacidad). Y solo queda un pequeño conjunto de sujetos que cuanto más neutralizada tenga su identidad, más podemos disciplinar su consumo: son ideales para un capitalismo concentrado. Y eso es lo que se está produciendo, no solo en nuestro país.