En cuanto al tercer eje, relacionado con la eficiencia energética, se desarrollaron varios modelos virtuales a parámetros concentrados para recrear el funcionamiento de las baterías y los motores, tanto eléctrico como el de combustión y un modelo simplificado de la dinámica longitudinal del vehículo. “Todo esto con el objeto de tener un modelo virtual de gestión energética que, empleando un ciclo de manejo típico de estas aplicaciones, permita diseñar estrategias que atiendan no sólo a la autonomía sino también a la durabilidad y, de ser posible, a la reducción de la cantidad de elementos, del tamaño, del peso, todo en pos de aligerar al máximo el vehículo y, por ende, disminuir su costo”, mencionó Nigro.