Buscar sentido es una tarea profundamente humana. Es preguntarse por el para qué de las acciones, integrar pensamiento, sensibilidad y compromiso, y reconocer que el aprendizaje se construye con otros. En esa trama de vínculos y experiencias se revela la vocación, entendida no solo como una elección profesional, sino como una búsqueda compartida de plenitud.



































