A sus cinco años, Reece Thompson debutó en el cine con Titanic, el megaéxito de 1997. El joven interpretó entonces el papel de un niño irlandés que muere en el famoso naufragio. Un cuarto de siglo después, el actor sigue cobrando regalías por su participación en la que fue, durante más de una década, la película más taquillera de la historia.

































