-En realidad yo podría pensar cómo cambió la vida de los músicos, no tanto la de la industria musical, a la que tal vez no pertenezco. El formato de la playlist selecciona temas por separado, de distintos artistas. La gente escucha mucho eso y pocos álbumes completos. Nosotros hacemos discos enteros, con un concepto detrás (en el mejor de los casos), y cada vez se escuchan menos en plataformas, porque las mismas promocionan sus listas de reproducción. En mi caso, para plasmar una idea estética, necesito 4 o 5 temas por lo menos. Ese es uno de los dilemas. Pero no me quita el sueño. Simplemente pongo en palabras como me imagino los cementerios digitales, dentro de una súper computadora, con millones de archivos musicales abandonados dentro. Hay que aceptar los cambios. El formato físico quedará para amantes de la música, o de la calidad del audio, coleccionistas de discos, o aficionados a las artes gráficas. Por suerte quedan algunos.