Mahatma Gandhi no solo perdura en el tiempo por su labor para la independencia de India. Su legado tiene más que ver con su apuesta por el camino de la “no violencia”, a través del cual fue capaz de demoler los pilares del orden político e ideológico establecido en las primeras décadas del siglo XX. Una figura de ese calibre merecía una película a la altura de su epopeya, que se extendió a un país completo.






























