Durante el 2021, cuando tenía tiempo escuchaba rap, freestyle y hip hop. Los escuchaba a ellos, sus canciones, sus vivos y trataba de componer algo. No me salía nada, me frustraba y volvía a intentar a las semanas. Hasta que me di cuenta que podía hacer una canción punk como tantas de las que hice siempre y sumarle rima. Me fui a lo de Juani Gutiérrez para darle forma; luego la grabamos con Matías Pallero en Garage Estudios (un lugar maravilloso lleno de energía positiva) y me propuso realizar una batería acústica que, en principio, iba ser una máquina de ritmos. Convocamos a Martín Leal (Fucking Asteroides), un pibe de oro, y la sorpresa de este single por lo que toca y la predisposición.