Charlot, el icónico personaje creado por Charles Chaplin a principios del siglo XX, protagonizó decenas de aventuras que hicieron las delicias del público de todas las edades. Pero nunca se lució tanto como en “Luces de la ciudad”, película estrenada en Estados Unidos el 7 de marzo de 1931, en medio de la transición del cine mudo al sonoro. Narra, básicamente, los avatares que atraviesa Charlot para conseguir el dinero que le permita ayudar a una joven ciega muy pobre que vende flores, de la que se ha enamorado.





































