“Pidió lirios, pensó que estaría bien. Fui a ver a Kurt en Massachusetts, le mostré los dibujos y me dijo: ‘Necesito más flores y velas’. Dije, ‘¿Como un funeral?’. Y él dijo: Sí, como un funeral”, cuenta el productor Alex Coletti sobre la decoración que pidió Kurt Cobain para el “MTV Unplugged in New York”, grabado en Sony Music Studios en esa ciudad estadounidense el 18 de noviembre de 1993. Para muchos, la estética de ese especial televisivo (lanzado como álbum un año después, cuando Cobain ya no estaba entre los vivos) fue una despedida, un velorio anticipado del líder del trío que acabaría con su vida el 5 de abril de 1994, a los 27 años (lo que lo hace parte del “Club de los 27”) hace hoy 30 años. Y un funeral para los años dorados del grunge, el género nacido en Seattle para ponerle música a las angustias de una generación.


































