“Cuando la tormenta se disipa, asoma la posibilidad del milagro”. Esta oración de apenas diez palabras es una buena síntesis del alma de la novela “Después de la tormenta”, trabajo de la escritora cordobesa Ana Moglia que reeditó Emecé. Es que esta saga familiar que arranca a finales de los años ‘40 en Apóstoles (Misiones) y concluye en San Justo (Santa Fe) en la fatídica jornada del 10 de enero de 1973, cuando un tornado destrozó lo que encontró a su paso, no solo muestra la endeblez de los planes humanos, sino que pone de relieve cómo la pasión y la voluntad pueden ser bastiones para resistir, a la vez que desliza la posibilidad de que tras la tempestad puede llegar un tiempo de calma. Así, el tornado se carga de simbolismos: es posible renacer luego de la tragedia.




































