“Lo azul sobre mí” nace de un diálogo adentro-afuera. De una mirada extrañada, curiosa, atenta sobre el lugar, sus habitantes y sus costumbres. Y opera como respuesta a “la muerte simbólica de muchas cosas fuertes en mi vida”. Como un modo de observar y procesar con belleza esas situaciones”. Loli habla de México, país donde reside hace unos años, y su vínculo con la muerte. “En México, se festeja el Día de los Muertos, en todas las casas hay altares que siempre tienen flores, comida, alguna velita para las personas que ya no están. La muerte está presente en la vida de una manera colorida y constante, como un recordatorio, y los muertos están presentes en el día a día. En los procesos personales es super interesante honrar esas honduras, quiebres y grietas, esas pequeñas muertes interiores con las mismas flores y el mismo color. Con mucho amor. Este disco va a lugares muy oscuros, pero buscando la belleza. Algunas cosas perecen o se transforman para siempre y eso está bien. No hay casi maquillaje. Siento que responde a un momento personal y de la época, de una manera muy clara”. Uno de los interrogantes que subyace en la obra es “cómo responderle a una industria que, en vez de discos, genera singles”. Contesta Loli: “Los singles son más producidos, con más autotune; este disco es una música muy austera, muy a pelo, muy de lo que es”.