-En perspectiva, lo he hablado con Dani, pensando en nuestras trayectorias individuales. Voy a caer casi siempre en lo mismo, porque digo: Los Piojos fue (por lo menos para mí, calculo que para él también) una parte importantísima de nuestras vidas. Porque nos agarró creciendo: si bien éramos adolescentes, siempre un adolescente es un joven; y nos agarró creciendo con todas las cuestiones que tenían que ver con la relación con el arte o con la música. Éramos bien principiantes; la idea de tener un grupo y poder hacer canciones nace a partir del fanatismo de lo que las canciones significaban en otros grupos para nosotros. Principalmente había cierto grado de ignorancia en la ejecución, porque no sabíamos tocar. Yo tocaba la guitarra de antes, tocaba folclore, y Dani tocaba también la batería; pero la idea de empezar a construir un futuro que tenía que ver con la música empezó así, de la nada; con esa idea de acompañarnos, de estar juntos.