Adriana Nano y Ricardo Zanón acaban de presentar "Tangos y Postangos", álbum en el cual "conversan" clásicos del tango con las intervenciones que Gerardo Gandini realizó sobre esas mismas obras.
El nuevo trabajo, titulado "Tangos y postangos", junta tangos emblemáticos con los correspondientes postangos gestados por Gerardo Gandini. Editado por S-Music Argentina, el álbum ya puede escucharse en plataformas digitales.

Adriana Nano y Ricardo Zanón acaban de presentar "Tangos y Postangos", álbum en el cual "conversan" clásicos del tango con las intervenciones que Gerardo Gandini realizó sobre esas mismas obras.
Editado por S-Music Argentina y disponible en plataformas digitales, el trabajo recupera una de las experiencias más originales que produjo el género en las últimas décadas.
El proyecto fue posible gracias a la transcripción realizada por Zanón de aquellas improvisaciones que Gandini grabó y ejecutó durante años, pero que permanecían inéditas en formato escrito.
En una entrevista con El Litoral, Nano y Zanón hablaron sobre el origen del álbum, el desafío de abordar un material de tal complejidad musical y la vigencia del tango.
-"Tangos y Postangos" propone una escucha casi cinematográfica: primero el tango en su forma clásica y luego su “relectura” contemporánea. ¿Cómo construyeron juntos ese diálogo entre la emoción tradicional del tango y la libertad experimental de los postangos?
Adriana Nano: -Desde el comienzo al disco lo pensamos con un guión, como un recorrido de escucha que sorprenda. El tango cantado, que en este caso son cinco temas emblemáticos del repertorio tanguero, presenta la obra; el postango de Gerardo Gandini aparece después como una reinterpretación instrumental de ese mismo tango.
Un mismo tema expresado de dos maneras diferentes. Es un diálogo entre el tango cantado y el postango. Con el postango se vuelve a escuchar el tango pero desde otro lugar, un lugar inesperado.
Ricardo Zanón: -Nos pareció muy interesante hacer escuchar los tangos que dieron origen a las intervenciones que realizó el maestro Gandini. Este diálogo está incluido en la edición que Melos realizó en el libro “Postangos”.
En la misma, está escrito cada tango tradicional seguido por su Postango. Así que no solamente está la grabación sino que además, ese diálogo al cual se refiere la pregunta, aparece en la partitura de los postangos.
El oyente al escuchar el tango original seguido del Postango, busca en este último las coincidencias con lo escuchado y descubre el camino elegido por Gandini para reinterpretar cada emblemática composición.
-En el disco conviven figuras enormes como Troilo, Manzi, Gardel o Cobián con la intervención radical de Gerardo Gandini. ¿Qué sintieron al entrar en ese territorio donde el patrimonio tanguero se vuelve materia viva para reinventar?
A.N.: -Lo sentimos como un privilegio. Afortunadamente el tango no es algo quieto, se transforma, absorbe influencias. Este disco reafirma la idea de que el tango es materia viva y dialogar con estos compositores clásicos colosales presentando a continuación de cada tema su correspondiente Postango es una manera de honrarlas.
R.Z.: -Cada tango, al ser interpretado, recrea y revive las emociones que provocan su letra y música. Por esa razón, el tango evoluciona en la voz y en el instrumento de tantos intérpretes y arregladores.
En el caso de Gandini, compositor y pianista que formó parte de la última agrupación de Astor Piazzolla, la improvisación e intervención formaba parte de su historia como músico.
Muchas obras clásicas recibieron sus intervenciones. Y en sus Postangos siempre se escucha "algo más" que el tango. Para nosotros es un desafío interpretar los Tangos y Postangos y nos parecen, ahora mismo, indivisibles.
-Hay algo singular en este proyecto: el oyente escucha la obra original y, casi inmediatamente, su transformación. ¿Qué esperan que ocurra emocional o intelectualmente en quien escucha el álbum completo de principio a fin?
A.N.: -Nos interesa que aparezca una escucha inquieta. Los tangos son piezas bellísimas del repertorio tanguero y en los postangos está el tango y muchas cosas más. Queremos que las descubran y suceda algo emocional, que sorprenda.
R.Z.: El oyente de “Tangos y Postangos” escucha tangos que son ampliamente reconocidos. En ellos se reflejan recuerdos, historias, vivencias compartidas. Las letras nos conducen a esos lugares íntimos, donde la emoción se junta con la razón.
En el instante siguiente, escucha el Postango, instrumental, solo piano. El compositor, interviene esa música anteriormente escuchada y prolonga la emoción, la sostiene y el oyente busca con la razón el camino que, finalmente llega al reencuentro con el original. Gandini nunca nos deja sin resolver la ecuación.
-Gandini trabajaba sobre el tango desde una mirada muy ligada a la música contemporánea y a la improvisación. ¿Qué desafíos les planteó, como dúo, encontrar equilibrio entre el respeto por esas obras históricas y el riesgo artístico que exige el universo gandiniano?
A.N.: -Respeto y riesgo no son opuestos. Sostuvimos la identidad de las obras con cada tango cantado con hermosos arreglos de Humberto Taglialegna y luego le dimos paso a que aparezcan nuevos caminos, los postangos.
R.Z.: -Entendimos desde un principio el enorme volumen artístico de los Postangos. Y entendimos también que todo tiene un principio. Y ese comienzo fue con los tangos originales en los cuales bebió Gandini y a los cuales les puso su maravillosa impronta.
Supimos, en nuestros acercamientos a los Postangos, de las dificultades que suponía encararlos sin una previa escucha de los Tangos. Por esa razón, hicimos esta especie de guión que finalmente resultó en el disco.
-Más allá del homenaje a Gandini, el disco reflexiona sobre el presente del tango. ¿Creen que hoy el tango necesita más reinterpretaciones como estas para seguir vivo en las nuevas generaciones?
A.N.: -Creemos que el tango sigue vivo precisamente porque admite nuevas lecturas. Reinterpretar no es negar lo anterior; significa volver a poner esas obras en circulación desde otros lugares.
R.Z.: -Los intérpretes de tango, se multiplican. El bandoneón (alma indiscutible del tango) se enseña en todos los centros de estudios musicales de la Argentina y del mundo. El tango, como forma musical, se estudia y se investiga en centros especializados.
Los jóvenes forman orquestas y actúan en centros culturales barriales de CABA y de todas las provincias. El tango se baila, se disfruta, se exporta.
Esta es la primera vez que un compositor como Gandini, uno de los más influyentes dentro de la música contemporánea argentina, plantea la evolución de esta forma musical. Y la denomina Postangos. Es la primera vez que se graban los Postangos luego que lo hiciera el mismo Gandini.
Entiendo que el tango vive a través de esos intérpretes que aceptan el desafío de recrear (una y otra vez) los tradicionales tangos y de componer tangos originales, con letras y músicas que son valoradas como una nueva generación del queridísimo tango.





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