A solo unas horas de iniciar su viaje hacia la Luna, la tripulación de Artemis II enfrentó el primer inconveniente: un desperfecto en el inodoro de la nave Orión. Según informó la NASA, los astronautas, trabajando en estrecha colaboración con el centro de control de la misión en Houston, lograron restablecer su funcionamiento sin que afectara la operación de la nave.


































