A comienzos de la década del 20, Vicente Pinasco es designado director de la cárcel de Santa Fe por el reciente gobernador radical, Enrique Mosca. Pinasco va a llevar adelante una serie de reformas en la cárcel de la ciudad, cambios que buscaban transformar la situación de los reclusos a través de talleres de trabajo y el cursado de la escuela primaria. La situación carcelaria estaba marcada por un estado de profundo abandono, maltrato y corrupción.


































