El 23 de abril de cada año es el momento en el cual cada Soldado de Caballería conmemora a su Arma y a su santo patrono. Desde un nutritivo asado al amanecer, evocando a los viejos jinetes que calentaban sus cuerpos antes de largas cabalgatas y campañas, con lo que quizá sea su última comida antes del combate final; hasta distintas ceremonias y acciones de destrezas hípicas y propias de la organización, la jornada sirve para reflexionar sobre el legado que dejó San Jorge a sus fieles.



































