Enrique VIII estuvo enamorado muchas veces. Sin embargo, cuando se menciona su matrimonio con Catalina de Aragón, la primera de sus seis esposas, la atención suele centrarse en el final de su unión y en cómo la reina trató de obstaculizar (no sin razón) el matrimonio entre el rey y Ana Bolena, que tuvo lugar en 1533 y supuso la anulación de las nupcias anteriores.




































