María Nieves murió este domingo por la mañana a los 91 años, dejando un legado imperecedero en el tango. Considerada por unanimidad la mejor bailarina e histórica coreógrafa, fue una figura central que sintetizó el tango social y de escenario. Su muerte marca el cierre de una trayectoria que partió en milongas de barrio y llegó a los grandes teatros internacionales.



































