La Forestal llegó a ser la primera productora de tanino a nivel mundial. Fundó 40 pueblos, con puertos, plantó 400 kilómetros de vías férreas propias y alrededor de 30 fábricas. Se calcula que contrató a más de 20 mil trabajadores, entre obrajeros, administrativos, operarios de fábrica, del ferrocarril y marítimos -contabilizó Lucía Dozo en otro artículo publicado años atrás por El Litoral-. El pago se realizaba, en general, a través de vales, y los alimentos solo se podían obtener en los mismos almacenes de La Forestal; el comercio o ingreso de otras mercaderías estaba prohibido en toda la región. Así, en pocos años la compañía dominó la industria del quebracho, absorbió a sus competidores y pasó a controlar la producción y la distribución nacional e internacional. Los ingleses convirtieron la extracción de tanino en la única actividad económica de la región, transformando la vida de los pueblos forestales y la fisonomía del escenario natural.