Es por eso que en los últimos años ha ido en aumento la celebración alternativa católica del “Holywins” (la santidad vence), que consiste en disfrazarse del santo o santa favorito y participar la noche del 31 de octubre en diversas actividades de la parroquia como Misas, vigilias, grupos de oración por las calles, Adoración Eucarística, canto, música y baile en “clave cristiana”. La variedad evangelista es el “Octubrillante”, que consiste en asociar la celebración con la luz en lugar de las tinieblas desde las escuelas e iglesias, con picnics y actividades lúdicas.