Entre 1870 y 1914 Argentina experimentó un periodo de gran crecimiento en su naciente estructura ferroviaria, impulsado por la participación de capitales franceses, británicos y belga. De 177 kilómetros de vías existentes en 1870 se pasó a 16.500 en el año 1900, entre las cuales 2.000 km pertenecían al Estado Argentino. Esta cifra se duplicó en 1915, con 33.000 km, posicionando a la Argentina entre los diez países con mayor cantidad de vías férreas en el mundo. Entre 1855 y 1940, llegó a tener 47.059 kilómetros de vías.



































