Noruega dio un giro drástico en su política educativa al convertirse en el primer país de Europa en prohibir de forma explícita el uso de la inteligencia artificial generativa en las escuelas primarias. La medida, que entrará en vigencia a partir del próximo ciclo lectivo, afectará directamente a los estudiantes de entre 6 y 13 años, quienes ya no podrán recurrir a herramientas como ChatGPT en el aula.



































