Con tres misiones en la agenda que serán enviadas en los próximos 10 años, Venus ha recobrado el protagonismo en la exploración espacial. Uno de los principales enigmas sobre este planeta que una vez se pareció al nuestro es esclarecer si hay vida en sus nubes pese a su alto contenido en ácido sulfúrico, como sugería el anuncio, el pasado septiembre, de que se había encontrado fosfina, un gas que en la Tierra producen seres vivos. Sus autores, liderados por la británica Jane Greaves, invitaban a la comunidad astrofísica a encontrar una explicación para la señal que habían detectado.

































