La suerte ha acompañado, en gran medida, al dueño de este Porsche, quien se llevó el mayor susto de su vida, asomándose -literalmente- al abismo. El hecho se dio en Moscú, cuando un jugador ruso de hockey perdió el control de su deportivo e impactó contra la pared del parking. Lo asombroso fue que el coche, un Porsche Macan, atravesó la red externa del edificio de aparcamientos, dejando medio coche colgado a varios pisos de altura.



































