Florencia Arri
farri@ellitoral.com
Aún cuando es partenaire habitual de Plácido Domingo y cuando su voz de soprano resonó en los primeros coliseos de Washington, Roma y Moscú, entre muchísimos otros, Virginia Tola enfrentará este próximo lunes un concierto “más que especial”. Con la fuerza cultivada en diez años de carrera, esa noche se pondrá una vez más en la piel de Mimí, la apasionada protagonista de “La Bohème” (G. Puccini), en la Gala de Reapertura del Teatro Colón. Allí subirá a escena junto al regisseur Hugo de Ana y un elenco de primera línea que también incluye a la soprano estadounidense Nicole Cabell como Musetta, al tenor rumano Marius Manea como Rodolfo, el barítono italiano Marco Caria como Marcello y el barítono ruso Denis Sedov como Colline.
De regreso en su país para los ensayos, Virginia contó que “esta puesta es un regalo; lo soñé pero nunca pensé que se concretara”. Si bien su voz resonó otras tantas veces en el cielo del primer coliseo argentino, reconoce que esta vez será “un concierto histórico. Más allá de su lejanía con el circuito europeo, el Colón es uno de los teatros de ópera más importantes del mundo por su acústica, su belleza y también por su historia, en él se han presentado las mejores voces líricas, los grandes músicos y los mejores bailarines del mundo. Pensar que voy a estar en el concierto de su reapertura es tan importante que creo que no llego a dimensionarlo. Con el tiempo voy a tomar conciencia de su importancia, cuando pueda contárselo a mis nietos o a mis hijos. Me siento una privilegiada de poder formar parte de ese momento; vamos a hacer historia y eso para mí es increíble”.
En los zapatos de Mimí
“La preparación es muy intensa porque tenemos ensayos todos los días, hasta muy tarde cada noche. Es una producción preciosa -agregó- que por su dimensión se vuelve difícil de preparar”. Tal como describe en su relato, la complejidad de la Gala del Bicentenario reside en un programa en el que se reflejan todos los cuerpos artísticos del Teatro y algunos de los títulos más venerados del repertorio.
Sobre las tablas, el ballet será representado por una selección del tercer acto de “El lago de los cisnes” de Chaikovski en coreografía de Marius Petipá, con la orquesta dirigida por Javier Logioia Oerbe y el Ballet Estable dirigido por Lidia Segni. Las dos mil quinientas personas que estrenen las butacas del coliseo no serán los únicos espectadores, ya que la velada será transmitida en directo por televisión. Allí, frente a todas las miradas, Virginia dará vida a Mimí, “uno de los roles que más canté en mi vida: hice más de cincuenta y cinco funciones y hoy de la mano del regisseur la interpreto desde una concepción nueva, más joven”, detalló la cantante.
Primma donna
Esta ópera de Puccini se centra en la vida bohemia de Rodolfo y de Mimí, y en ellos la realidad trágica de la Francia antes de la Tercera República. La prosa de Henri Murger y la pluma de Giacosa e Illica hilaron el triste testimonio de un sector de la sociedad en el que convergían los llamados “bohemios” con operarias de fábrica, costureras, alternadoras, vendedoras de flores y de castañas calientes. En este marco, Virginia será una vez más su protagonista, “una Mimí que, si bien enfrenta su muerte en el último acto, da cuenta de su juventud y su fuerza interior en los dos primeros actos. Muestra su lucha, su amor por Rodolfo. Junto a Hugo de Ana probamos distintas maneras de reflejarlo. Esta vez me permito disfrutarla desde un lugar más relajado, me permito gozar y no preocuparme por su enfermedad que aparece en los últimos actos. Este rol me ha dado la soltura de poder divertirme en escena al menos en esos dos primeros actos, en la calidez y la frescura de este personaje cargado de temperamento”.
Su preparación le exige tanta demanda que, a poco más de una semana de su llegada al país, contó que “todavía no pude ir a Santa Fe. Estuve en diciembre y otro poco en enero pero se extrañan los afectos, las amistades, la familia. A pesar de ello no reniego de estar afuera porque me permite crecer en mi carrera, que tanto disfruto”.
Con voz serena, a horas de lo que será el acto central de los festejos nacionales por el Bicentenario, esta santafesina se reconoció “muy orgullosa de poder abrir el primer coliseo argentino. Voy a poner lo mejor de mí, pensando en quienes me acompañan desde siempre y a menudo no pueden verme, que esta vez estarán del otro lado de la pantalla. Cada persona del público merece mi respeto y, por tanto, mi máxima entrega”.
Compensando la distancia, los afectos y el alcance de su voz, que la encumbra como una de las mejores, Virginia se desahogó al expresar que “amo lo que hago, estoy muy abocada a mi carrera, por eso no extraño estar en Santa Fe, porque vivir en Estados Unidos o Europa es lo que me permite crecer como voz lírica. Por eso cuando estoy afuera trato de disfrutar las cosas que tengo y no pensar en lo que me falta, en lo que extraño; trato de pasarla bien en cada lugar. Esta carrera me apasiona y soy consciente de ser una privilegiada. Trato de respetar eso y seguir adelante”.
En escena
La Gala de Reapertura será la primera de la ópera “La Bohème”, cuya puesta se presentará en seis funciones: el miércoles 26, el viernes 28 y el domingo 30 de mayo; el martes 1º, viernes 4 y domingo 6 de junio.
En su temporada de ópera, el segundo título del Colón será “Don Giovanni” de Mozart, que subirá a escena el 13 de julio, también protagonizada por Virginia Tola, con dirección del brasileño John Neschling y escena de Michael Hampe; y con Norah Amsellem y John Tessier en su reparto. Esta ópera también podrá verse el 16, 18, 20, 23 y 25 de julio.
Todas serán a las 20.30, salvo las funciones de domingo, que comenzarán a las 17.


































