En un inusitado ejercicio de relaciones públicas, los talibanes han convocado este martes una conferencia de prensa en Kabul para explicar su proyecto de gobierno para Afganistán. El portavoz del grupo, Zabihullah Mujahid, ha tratado de tranquilizar sobre sus intenciones tanto a los afganos como a la comunidad internacional. Ha reiterado la concesión de una amnistía general, que van a respetar los derechos de las mujeres en el marco del islam y que no van a permitir que el Emirato Islámico sirva de base para grupos que amenacen a otros países. Respecto a las mujeres, el dirigente ha llegado a vaticinar que “estarán contentas de vivir bajo la Sharía”, sin aclarar cuáles serán las nuevas reglas. Poco antes de su intervención, ha aterrizado en la ciudad meridional de Kandahar el líder político talibán, Abdul Ghani Baradar, quien se perfila como próximo presidente.































