Argentina formalizó este martes el nombramiento de la Fuerza Quds de Irán como una organización terrorista tras la publicación del Boletín Oficial de Nación.
Fue mediante la publicación de una resolución. El gobierno persa había cuestionado la decisión respecto a la división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica.

Argentina formalizó este martes el nombramiento de la Fuerza Quds de Irán como una organización terrorista tras la publicación del Boletín Oficial de Nación.
Se trata de la oficialización de lo anunciado el pasado sábado 17 de enero por la Cancillería argentina. La Resolución Conjunta 1/2026 con fecha de este martes 20 de enero indica que se incluye a esta división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica en el Registro Público de Personas y Entidades vinculadas a Actos de Terrorismo y su Financiamiento (RePET).
El documento, a pesar de tratarse de una medida en consonancia con el acercamiento ideológico del presidente Javier Milei con Israel, cuenta sólo con las firmas de la ministra de Seguridad, Alejandra Susana Monteoliva, y el canciller, Pablo Quirno.
El texto argumenta que “conforme surge de los informes de carácter reservado elaborados por las áreas competentes de los Ministerios de Seguridad Nacional y de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto que justifican la presente resolución conjunta, la organización terrorista “FUERZA QUDS” representa una amenaza seria y multifacética para la seguridad nacional”.
Uno de los elementos más cercanos en la cronología respecto a la Guardia Revolucionaria y Argentina fue la designación a mediados de 2025 de Ahmad Vahidi, ex ministro del Interior de Irán, ex ministro de Defensa, nuevamente como jefe de la Guardia Revolucionaria. Su nombre se incluye dentro de los buscados por Interpol en el marco de la causa AMIA.
El Gobierno de Irán cuestionó con dureza la decisión del presidente Javier Milei de declarar como organización terrorista a la Fuerza Quds, una división de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC, por sus siglas en inglés).
El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores iraní, Ismail Baghaei, calificó la medida como “inaceptable desde el punto de vista del derecho internacional” y la consideró incluso “peligrosa desde el punto de vista político”.
En ese marco, el funcionario advirtió que la decisión “sin duda recibirá una respuesta adecuada por parte de Irán”, al sostener que etiquetar como terrorista a una parte de las fuerzas armadas oficiales de un país soberano resulta “inadmisible”.




