En enero de 2022, un grupo de médicos latinoamericanos organizaron un operativo durante 9 días en San Vicente, un centro de recepción de migrantes donde las autoridades panameñas registran y asisten a quienes logran llegar al norte del Darién, una densa selva de más de 575.000 hectáreas, que carece de carreteras y caminos delimitados que permitan orientarse en el tránsito entre Panamá y Colombia.


































