La tregua anunciada para la guerra con Irán apenas había empezado a dibujar una expectativa de alivio cuando el cielo de Beirut volvió a llenarse de humo. En cuestión de minutos, una nueva oleada de ataques israelíes golpeó distintos puntos de la capital libanesa y reactivó una escena de pánico que ya parecía demasiado conocida para una ciudad exhausta por semanas de guerra.


































