El presidente de Estados Unidos, Joe Biden, se dirigió a la ciudad de Atlanta, a modo de reparación hacia la comunidad asiática de esa zona. La ciudad y sus cercanías se vieron enlutadas tras los ataques de esta semana que dejaron ocho muertos, en medio de un aumento de la violencia racista coincidente con la pandemia. El viaje estaba planificado en el marco de una gira centrada en el brote del coronavirus y el masivo plan de estímulo económico aprobado por el Congreso, pero la masacre que conmocionó al país alteró la agenda.
































